

FORMENTERA
EL COMIENZO DE UNA HISTORIA DE AMOR......
Formentera fue el principio de todo.
Y sí, mis socios y yo ya teníamos años de experiencia trabajando en clubes de toda Italia.
Pero Formentera no fue una “movida de negocios”.
Fue una elección de estilo de vida.
La elección de un paraíso que durante tantos años nos ha dado un hogar, un ritmo, un sentido.
Nos dio trabajo, sí… pero sobre todo nos dio verdadera alegría: amigos, sonrisas, noches luminosas y esa energía que te acompaña incluso cuando termina la temporada.
Ahí nació lo que hoy llamamos Dinner Show.
En aquel momento ni siquiera tenía nombre: era simplemente una cena que, en un momento determinado, empezó a realizarse.
Y en medio de todo esto había un niño que nunca olvidaremos: Matteo Lotti.
Con una guitarra, unas ganas enormes y una energía poco común consiguió crear una atmósfera única, irrepetible.
A veces incluso con situaciones un poco grotescas (de esas que hoy nos hacen reír), pero por eso mismo aún más ciertas.
Formentera fue mi primera experiencia…y quizás una de las más bonitas.
Fue el hogar de muchos amigos, muchos VIP, futbolistas, atletas y gente de la industria del entretenimiento.
Pero lo que siempre nos ha hecho sonreír es otra cosa: aquí nunca ha habido ninguna diferencia.
Sin cuerdas, sin habitaciones privadas, sin “zonas” con diferentes precios.
Rigatoni siempre ha sido un lugar donde uno podía, con total naturalidad, sentarse al lado de un campeón olímpico o de una personalidad de la televisión… y vivir la velada exactamente como la vivió: entre brindis, canciones, risas y esa sensación de estar en el lugar adecuado, con la gente adecuada.
Formentera permanecerá para siempre en nuestros corazones. Y si has estado allí, estamos seguros de que un trocito de ella también ha quedado en los tuyos.


























